25 de agosto de 2013

El guión de Yves Sente para los proyectos de La Maldición de los 30 Denarios

En 2003, tras la renuncia de Ted Benoit a continuar dibujando a Blake y Mortimer junto con Jean Van Hamme, varios dibujantes propusieron sus proyectos para continuar la serie. Yves Sente, que además de ser guionista de Blake y Mortimer (junto a André Juillard en el dibujo) era el director editorial de Les Éditions du Lombard, pensó inmediatamente que René Sterne, del cual esta editorial ya publicaba la serie Adler, sería un dibujante perfecto para Blake y Mortimer (recordemos que este artista ya había presentado en 1999 una plancha de prueba para La Maquinación Voronov, que finalmente fue dibujada por André Juillard).
Así pues, Sente escribió un guión de dos planchas incluyendo los elementos más característicos de la serie (una persecución automovilística en las calles de Londres, un búnker con el espadón y el cronoscafo, etc.) y se lo entregó a Sterne, que a partir del mismo dibujó sus planchas de prueba (aceptadas por Dargaud poco después). A continuación podéis admirar dichas planchas, ambas en blanco y negro, junto con tres viñetas en color:










Este guión de Yves Sente también fue utilizado por otros dibujantes, como Stanislas o Antoine Aubin. Podéis leerlo íntegramente a continuación (traducción hecha por Inés Pérez Pastor):
Esa misma noche, la bruma desaparece para dar paso a una fina lluvia que cae sobre la fachada del Centaur Club.

Blake: ¡Philip! ¡Alabado sea el Señor, sigue usted aquí!

Mortimer: ¡Buenas noches, Francis! Ya dudaba de que fuera a venir. ¡Confieso que tengo un hambre de lobo!

Blake:     Me temo que tendrá que olvidarse de su cena, old chap. Acabo de recibir una llamada de Philippe Ostermann.

Mortimer: ¡¿Ostermann?! ¿El Director General de Éditions Dargaud?

Blake: ¡El mismo! Imagínese que está buscando un nuevo dibujante para nuestras aventuras y que no se le ha ocurrido nada mejor que pedir a Yves Sente que escriba una escena de acción para poner a prueba la habilidad gráfica del futuro sustituto.

Mortimer: ¡Caramba! ¡Parece que vamos a tener una noche accidentada!

Blake: ¡Y que lo diga! Sente ya ha mandado que Olrik se escape de la cárcel para ponerlo tras mi pista y ver cómo nos las apañamos en una persecución en coche por las calles de Londres. ¡No hay tiempo que perder!

Blake:     ¡Heavens! ¡Sí que se ha dado prisa!

Consciente de que sus presas se le podrían escapar, el intrépido coronel pisa el acelerador de su potente bólido.

Olrik: ¡Aaaaaaah! ¡Esta vez no se van a escapar, señores míos!

Ignorando el peligro, Olrik se lanza a perseguir el taxi disparando contra las ruedas.
Pero no cuenta con la destreza formidable del taxista londinense, que lanza súbitamente su vehículo por una callejuela perpendicular…
… y así consigue escapar de su siniestro perseguidor.

Al cabo de 22 minutos, el taxi para en una callejuela del barrio portuario.

Mortimer: Bueno, ¿me va a decir de una vez adónde me lleva, Francis?

Blake: Es una guarida secreta del MI5. Por favor, vaya más deprisa. Nuestro periplo está muy lejos de haber terminado.

Nada más cerrar la puerta del hangar, los dos hombres atraviesan una segunda puerta que se cierra a sus espaldas.

Blake: El sustituto tendrá que ilustrar el próximo escenario de Jean Van Hamme, cuyo origen tiene como entorno la Antigüedad del año 33.

Mortimer: ¡¿El año 33?! ¿Pero cómo demonios cree usted que podemos ir allí?

Blake: Gracias a esto, está claro.

Después de unos instantes, el Profesor se encuentra al mando del Cronoscafo, fuente de tantos espantos pasados.

Mortimer: No sé yo si ese Osttermann, ese Van Hamme y ese Sente me caen muy bien, pero… habrá que hacerlo…

Blake: ¡Good luck, old chap!

Y el increíble viaje en el tiempo recomienza para Mortimer.
Al cabo de un rato cuya duración no podría calcular, el Profesor, estupefacto, descubre que se halla a los pies de la célebre Acrópolis…
De repente, su mirada cae sobre una escena extraña. Cerca de allí, parece que un vagabundo está registrando la túnica de un ahorcado.

Mortimer: ¡Eh! ¡Oiga! ¿Qué está usted…?

Asustado por el intruso y su extraña vestimenta, el ladrón huye sin decir nada.

Mortimer: Parece… ¡¿una bolsa?! No sé si será…

Mortimer: ¡BY JOVE!...

¿FIN… o PRINCIPIO?
Si la prueba le parece concluyente, lo esperamos, querido lector, en…
“LA MALDICIÓN DE LOS TREINTA DENARIOS”
Guionista: Jean Van Hamme
Dibujante: ???

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