6 de diciembre de 2013

La Onda Septimus, reseña de lo que pudo ser y no fue

Hoy sale a la venta La Onda Septimus, el esperado nuevo álbum de Blake y Mortimer escrito por Jean Dufaux, dibujado por Antoine Aubin (bocetos y parte del entintado) y Étienne Schréder (la mayoría del entintado y 4 últimas planchas), coloreado por Laurence Croix y maquetado por Marie Aumont. Esta historia constituye la continuación del mítico álbum La Marca Amarilla, uno de los clásicos del cómic universal. Así pues, las expectativas no podrían ser más altas, y los extractos del álbum revelados por Dargaud confirmaban que esta aventura sería un verdadero tesoro en todos los niveles. La crítica que sigue a continuación está ilustrada con algunos de ellos (Copyright Dargaud/Studio Jacobs 2013).


Qué gran decepción.



Cuando comencé a leer esta aventura a finales de septiembre mediante su prepublicación en el diario Le Télégramme, no podría haber estado más entusiasmado. Todo era magnífico: el guión, los dibujos y el color. Pero a medida que mi lectura avanzaba, lo que había comenzado por ser una sonrisa comenzó a torcerse, primero en una mueca de sorpresa, después de tristeza y finalmente de indignación. Las primeras 30 planchas son irreprochables, con un guión interesante y un dibujo estelar. Pero a partir de aquí, si bien la calidad del álbum continúa siendo muy alta, se comienzan a observar caras mal dibujadas, cuerpos en posturas extrañas, figuras inexpresivas, y el guión comienza a decaer, enredándose cada vez más con sucesos inexplicables y descartes de personajes.



Hasta que llega la página 51, en la que todo se tuerce, las ilusiones desaparecen, la alegría se enfría. Es la catástrofe, que te encuentra con la guardia bajada, en absoluto preparado para ello. La calidad gráfica, ya perjudicada desde la página 41, se ve seriamente tocada, y ya no hace más que empeorar hasta la última plancha. Las caras pasan de ser inexpresivas a muy mal dibujadas, el trazo se vuelve inseguro, impreciso, perdiendo mucha sutileza en los detalles. Pero como si esto no fuera poco, en las cuatro últimas páginas el trazo de Aubin desaparece por completo para dejar paso al de Schréder, que ha sido el encargado de dibujarlas y entintarlas al completo. El gran talento de Antoine Aubin se ve así pues diezmado, sepultado, ocultado por la falta de tiempo que provoca el ajustado calendario propuesto por Dargaud.




Pero lo que es verdaderamente deplorable, incomprensible, triste, es el guión. Tratándose de Jean Dufaux, de la serie Blake y Mortimer y de la continuación de La Marca Amarilla, lo mínimo que se espera es un guión a la altura de las expectativas. Pero ha resultado ser todo lo contrario. A medida que la trama avanza, el lector va encontrándose con varios sucesos que merecerían una respuesta o continuación más adelante, pero ni siquiera se les vuelve a mencionar, dejando al lector perplejo y frustrado. La historia en sí deja mucho que desear, ya que solo trata de una extraña nave espacial con un extraño extraterrestre en su interior (del que no sabemos nada en absoluto) que desata una multiplicación del doctor Septimus, plaga que se extiende por Londres en busca de Guinea Pig (Olrik). ¿La solución? Nada tan fácil como destruir la nave espacial con un pequeño explosivo, sin ninguna dificultad, sin apenas resistencia, a un ritmo demasiado rápido. Y por supuesto, después el esquema clásico: los "malos" han logrado escapar y uno de ellos al final se sacrificó por los "buenos", aliándose con ellos para repeler la plaga de Septimus. En resumen: todos los momentos interesantes, o no tienen continuación alguna, o se ven destruidos por su mal aprovechamiento.



Con todo esto llego ya a la conclusión. He quedado profundamente decepcionado, en todos los aspectos (excluyendo el dibujo de Aubin) con el cómic que pensaba sería el mejor del año y de los mejores de la serie, y que ha resultado ser el peor de dicha serie y una de las historias peor articuladas que he leído en cómic. Dufaux declaraba hace poco tiempo en una entrevista que, si este álbum tenía una buena acogida por parte del público, continuaría la historia en dos álbumes más. Desde aquí, me gustaría pedirle que abandone ya esta serie antes de que destruya su prestigio ya dañado por este álbum fracasado. Espero pues que el otro equipo, formado por Yves Sente (guión) y André Juillard (dibujo), me vuelva a ilusionar, como hasta ahora siempre ha hecho, con su próximo álbum. A todo esto, me pregunto lo que diría Edgar P. Jacobs tras leer esta pésima continuación de su obra maestra...



7 comentarios:

  1. Gracias por tu análisis, me dejas desilusionadillo.

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    1. Yo mismo quedé tremendamente desilusionado, y la mayoría de la crítica experta hasta ahora opina como yo :( Qué pena, con la buena pinta que tenían los avances...

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  2. Hola
    lo primero de todo es felicitarte por tu magnífico blog. No dejes de escribir artículos. Hace unos años que soy fan de Blake et Mortimer y la mayoría de álbumes publicados me han encantado. Sobretodo el Caso Francis Blake, que, según mi opinión, es insuperable y la mejor manera de continuar la serie tras la muerte de Jacobs
    Viendo las últimas viñetas que has puesto en tu artículo en el que formulas tu opinión acerca de L'onde septimus puedo ver que el dibujo final de Schreder está bastante desorientado de los anteriores estilos tan logrados como el de Juillard o Benoit. Aún no he leído este último álbum y, aunque lo haré, puede que me deje bastante decepcionado por la calidad del guión de Dufaux.
    De todas formas pongo mis esperanzas en el nuevo proyecto de Yves Sente y Andre Juillard. Unos dibujantes que, con sus cómics de Blake y Mortiner, nunca me han decepcionado.
    En fin, the show must go on y no dejes de mantenernos informados de Editions Dargaud. :) Un saludo.

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    1. Muchísimas gracias por tus amables palabras, es un placer ver que mi trabajo es útil y gusta :) Coincido contigo en que El Caso Francis Blake es una absoluta joya de la serie y, en mi opinión, la mejor de las continuaciones. Si sólo este nivel se hubiese mantenido en las últimas continuaciones...

      En este álbum, lo bueno son las 34 primeras planchas. Después, uno nota como la calidad del dibujo va bajando, hasta que llega la catástrofe con las planchas de Schréder, que me atrevería a decir no son del todo dignas de la serie. El guión es demasiado enrevesado y deja muchísimas cosas sin explicar. No quiero ponerte ejemplos para no estropearte la ya pesada lectura del álbum, pero los hay, y en abundancia.

      El nuevo proyecto del tándem Sente/Juillard tiene excelente pinta, desde luego, y este par de autores son toda una garantía. Por cierto, una pequeña exclusiva: las primeras imágenes se revelarán a principios de febrero. Espero que se me pase con su álbum el mar sabor de boca que me dejaron las últimas planchas de L'Onde Septimus...

      Muchísimas gracias de nuevo por tus animosas y elogiosas palabras y no te preocupes, seguiré aquí durante, espero, mucho tiempo :D Y preparaos, porque os esperan muchas sorpresas este año, de momento la más importante está prevista para septiembre... Más informaciones muy pronto...

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  3. Onda septimus estaria bastante bien si no fuera por el dibujo que es chapucero muchas veces y sobretodo se nota mas al.final
    Tiene un arranque prometedor y una puesta en escena buena de los.personajes
    Pero al final se va a la mierda enpicado con un blake.y mortimer mas propio.de un niño de 6 años q de aubin
    El.guion un.disparate pero si has visto el.experimento quatermass es un homenaje en parte. Al final se lia mas de la cuenta pero tampoco estaria tan mal.si estuviera dibujado.como.dios manda y no esa mierda pinchada en un palo

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    1. nos tranquilizamos. No creo que los tacos deban formar parte de este blog, pero bueno. Agradecería que midieras tus palabras en próximos comentarios e invito al adminstrador, Miguel, a que respalda mi justa y justificada opinión
      Un saludo

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  4. Estaría bien, Anónimo1, que empleases mejor vocabulario porque, aunque compartamos la misma opinión especto a La Onda Septimus (o, al menos, en líneas generales) pero no por ello se justifica el empleo de palabras insultantes, puesto qwue así la crítica pierde su validez. Cualquier critica, según lo veo yo, slo es válida cuando es constructiva y se expresa desde la argumentación y un cierto respeto.

    Dicho esto, me uno a la petición de Anónimo2 poara que cuides más tus comentarios en el futuro.

    Un saludo,
    Miguel

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